Virtualización de la Educación Superior: Una Ventana para la
Internacionalización en la Universidad Yacambú
Virtualization of Higher Education: A Window for
Internationalization at Yacambú University
Juan Pedro Pereira Medina
1
juanpedropereiramedina@yahoo.es
https://orcid.org/0000-0001-5702-2145
1
Universidad Yacambú
Venezuela
Pereira, J. (2020). Virtualización de
la educación superior: una ventana
para la internacionalizacn en la
universidad Yacambú. Revista
Tecnológica-Educativa Docentes
2.0, 9(1), 146-159.
https://doi.org/10.37843/rted.v9i1.11
7
J. Pereira. (2020), “Virtualización
de la educacn superior: una
ventana para la internacionalización
en la universidad Yacambú”, RTED,
vol. 9, n. º 1, pp. 146-159, abr. 2020.
Resumen
En las últimas décadas, las tecnologías de la información y la comunicación han
provocado grandes cambios en la forma como los individuos se comunican e
interactúan, generando verdaderas rupturas en los modos de aprender, enseñar,
reproducir el conocimiento, lo cual ha llevado a formular interrogantes sobre la
pertinencia de los sistemas educativos. El presente ensayo se propone mostrar un
acercamiento al campo de conocimiento de la virtualización e internacionalización de
la educación superior, se desarrolló en dos fases, una primera parte se apoyó en una
investigación documental a través de un arqueo de información y análisis de contenido,
a fin de seleccionar los elementos vinculados al contexto de la universidad,
posteriormente, se confrontaron los hallazgos con la realidad, a partir del estudio de
caso de la Universidad Yacambú. Los resultados evidencian que la virtualización
camina de la mano con la internacionalización, la educación virtual constituye una
herramienta esencial para ofertar programas en un contexto global, al abrir paso a las
alianzas, movilidad académica, internacionalización del currículo, participación en
redes de colaboración; acciones favorecedoras en el posicionamiento y competitividad.
La Universidad Yacambú siempre a la vanguardia, ha decido ofrecer respuestas a esta
realidad trabajando en la consolidación de una institución vanguardista, capaz de
apoyar la transformación social.
Palabras clave: Virtualización, educación superior, internacionalización.
Abstract
In the last decades, information and communication technologies have brought about
great changes in the way individuals communicate and interact, generating real breaks
in the ways of learning, teaching, and reproducing knowledge, which has led to
questions about the relevance of educational systems. This essay aims to show an
approach to the field of knowledge of the virtualization and internationalization of
higher education, it was developed in two phases, the first part was supported by a
documentary investigation through an archiving of information and content analysis,
to In order to select the elements linked to the university context, later, the findings
were compared with reality, based at Yacambú University case study. The results show
that virtualization goes hand in hand with internationalization, virtual education is an
essential tool to offer programs in a global context, opening the way to alliances,
academic mobility, internationalization of the curriculum, participation in
collaboration networks; favorable actions in positioning and competitiveness. The
YacamUniversity, always at the forefront, has decided to offer answers to this reality
by working to consolidate an avant-garde institution capable of supporting social
transformation.
Keywords: Virtualization, higher education, internationalization.
22 de marzo de 2020
2 de abril de 2020
10 de abril de 2020
https://doi.org/10.37843/rted.v9i1.117
s
Pereira, J. (2020). Virtualización de la educación superior: una ventana para la internacionalización en la universidad
Yacambú. Revista Tecnológica-Educativa Docentes 2.0, 9(1), 146-159. https://doi.org/10.37843/rted.v9i1.117
Virtualización de la Educación Superior:
Una Ventana para la
Internacionalización en la Universidad
Yacambú
Introducción
En la sociedad global, el conocimiento
obtenido a través de la formación, investigación e
innovación se ha convertido en un importante motor
de progreso, crecimiento y bienestar, gracias a su
capacidad para generar valor dentro de un nuevo
modelo de desarrollo, sustentado sobre la inversión
en capital humano, así como en activos intangibles.
Este nuevo escenario ha colocado el foco de
atención en la educación.
Sin duda, el contexto actual plantea grandes
retos y desafíos a los sistemas educativos a nivel
mundial, especialmente sobre las instituciones de
educación superior, por su "condición de fuerza
primordial para la construcción de sociedades del
conocimiento integradoras y diversas" (UNESCO,
2009, p. 2). Debido a esto la universidad está
llamada a representar un rol estratégico, pues a
través de sus funciones misionales tiene la
responsabilidad de formar talento humano
calificado, comprometido con el desarrollo
económico y social sostenible; producir
conocimiento, impulsando la investigación;
proyectarlo al servicio de la humanidad, elementos
básicos para la evolución del sistema productivo en
su camino hacia una sociedad más competitiva,
progresista, justa, con mayores índices de bienestar.
La universidad es una institución cuyo origen
se remonta miles de años atrás, permaneciendo a
través del tiempo, no obstante, es preciso reconocer
en su largo transitar peodos marcados por la
continuidad o la transformación. En palabras de
Morín, “la crisis que actualmente vive el mundo,
sólo se puede detener si existe una metamorfosis en
la humanidad, a partir de una reforma del
pensamiento y la educación...” (2006, p. 9). De este
modo, las instituciones de educación superior
atraviesan una fase de cambio radical, a
consecuencia del cambio tecnológico el cual abrió
paso a la sociedad del conocimiento.
Por esta razón, en el ámbito mundial los
gobiernos, instituciones, organizaciones
internacionales, sociedades, están involucrados en
una profunda reflexión sobre el rumbo más
adecuado para la educación, a como las
modificaciones necesarias en los sistemas
educativos (Tunnerman, 2003), realidad que implica
un proceso de transición desde un proceso de
transición desde los viejos paradigmas hacia
complejos escenarios, alterando su habitual
arquitectura de funcionamiento.
Evidentemente, el cambio es parte del fluido
permanente presente en cualquier estructura, cuando
es capaz de transformarse a misma sin
desaparecer. En condiciones de hostilidad, es decir,
marcadas por la incertidumbre e inestabilidad, las
organizaciones manifiestan su disposición a la
resiliencia, es decir, aquella destreza para actuar de
forma acertada en escenarios disruptivos, los cuales
comprometen la supervivencia a largo plazo (Auletta
et. ál., 2013).
De este modo, la universidad tiene la
imperiosa necesidad de generar respuestas
pertinentes a las demandas de la sociedad del
conocimiento, por tanto, enfrenta el reto de asumir la
innovación e integrar en sus estructuras como
procesos las tecnologías de la información y la
comunicación (TIC), para la construcción de nuevos
paradigmas educativos en su camino hacia la
consolidación de un modelo diferente de
universidad.
De acuerdo con lo expresado por Rama, la
“virtualización de la educación se está constituyendo
en la mayor innovación actual de los procesos
educativos” (2012, p. 145), demostrando un cambio
no solo en la tradicional modalidad de educación a
distancia, sino en las aulas, procesos de enseñanza-
aprendizaje presencial, servicios de apoyo
(administrativos), gracias al uso de plataformas y
aplicaciones informáticas. De igual manera,
favorece la internacionalización, siendo una de las
tendencias relevantes en la educación superior,
convirtndose en un eje transversal e impactando
todas las funciones académicas.
En el marco de las consideraciones anteriores,
en la Universidad Yacambú creemos, tal como lo
expresa Piñango (2014), que una organización con
buen desempeño es capaz de aprender a partir de la
experiencia respondiendo a nuevas situaciones. Por
tal razón, nos planteamos el reto de desarrollar toda
la capacidad institucional a fin de explotar el
conocimiento actual, crear nuevo conocimiento y
convertirlo en resultados, provocando
transformaciones favorables para el logro de la
visión organizacional, e incorporando el cambio
continuo en el quehacer institucional.
s
Pereira, J. (2020). Virtualización de la educación superior: una ventana para la internacionalización en la universidad
Yacambú. Revista Tecnológica-Educativa Docentes 2.0, 9(1), 146-159. https://doi.org/10.37843/rted.v9i1.117
Virtualización de la Educación Superior:
Una Ventana para la
Internacionalización en la Universidad
Yacambú
Ante los desafíos que impone el entorno a los
sistemas educativos, producto de los escenarios
emergentes planteados por la sociedad del
conocimiento, la Universidad Yacambú ha iniciado
una reforma radical en sus procesos, tanto
académicos como administrativos, en la búsqueda
de la transformación organizacional, si se convierte
en tema estratégico de la agenda del gobierno
universitario los esfuerzos orientados a la
incorporación de las TIC en la dinámica
institucional, además, la mejora de la calidad a
través de la internacionalización.
Según se ha visto, la sociedad está
experimentando nuevas relaciones dentro de una
visión más compleja e integral del mundo, en la cual
la idea de límite se presenta difusa y la de orden se
resignifica. En este contexto, nacen diferentes
perspectivas con relación a la interpretación de la
realidad que cuestionan las disciplinas científicas,
entre las cuales se encuentra la educación, por
cuanto los procesos de enseñanza-aprendizaje tienen
la responsabilidad de adaptarse permanentemente a
las características de los individuos en cada
momento histórico (Pereira, 2016).
El presente ensayo se orienta a mostrar un
acercamiento al campo de conocimiento de la
virtualización e internacionalización de la educacn
superior, a partir de la revisión de sus principales
fundamentos y tendencias, utilizando como caso de
ilustración la experiencia de la Universidad
Yacambú, una institución de gestión privada cuya
sede principal se encuentra en Venezuela.
Desarrollo
La sociedad en general siempre ha estado en
constante movimiento y sus transformaciones se han
abordado mediante diferentes perspectivas, por un
lado, aquellas asociadas a la evolución de
acontecimientos sucesivos de cambio que afectan
formas de vida o, desde la óptica de procesos de
ruptura, los cuales generan verdaderos saltos en la
humanidad como un todo. Sin embargo, en la
actualidad estas variaciones se han convertido en la
forma de existencia de la sociedad, de hecho “una de
las características más contundentes de la
civilización moderna es la rapidez con la que se
producen los cambios” (UNESCO, 2006, p. 15),
formando un torbellino semejante a un agujero
negro, arrastrando hacia su campo de influencia todo
cuanto le rodea.
Efectivamente, la fuerza del cambio ha estado
siempre presente en el mundo, convirtiéndose en
parte del proceso de evolución, pero lo cierto es que
su ritmo se ha incrementado progresivamente. En
efecto, en la década de los setenta Toffler asigna a
esta nueva dolencia la denominación de shock del
futuro, haciendo referencia ala desastrosa tensión y
desorientación que provocamos en los individuos al
obligarles a un cambio excesivo en un lapso
demasiado breve” (1973, p. 3), producto de las
dificultades en la sociedad para comprender, generar
respuestas, adaptarse, sobrevivir en un escenario
cuya mutación es constante.
Al respecto, el reconocido economista
Kenneth Boulding, asevera que esta realidad podría
ser expresada a través de la siguiente reflexión: “yo
nací aproximadamente en el punto medio de la
historia humana, hasta la fecha han pasado casi
tantas cosas desde que nací, como habían ocurrido
antes” (citado por Toffler, 1973, p. 7), por cuanto el
futuro irrumpe en el presente a velocidades
diferentes, cuando existe la posibilidad de realizar
comparaciones el cambio se hace medible.
Visto de esta forma, la investigadora
venezolana experta en tecnología Pérez (2005),
sostiene que a partir de la Revolución Industrial
ocurrida en Inglaterra a finales del siglo XVIII, la
economía capitalista ha transitado distintas oleadas
de desarrollo a consecuencia de cinco revoluciones
tecnológicas sucedidas en 200 años. Cada oleada de
desarrollo ha estado acompañada de
transformaciones significativas en la producción,
distribución, consumo y comunicación, actuando en
la forma de un big bang provocando cambios en la
sociedad, originando de esta manera la génesis de un
nuevo paradigma.
En tal sentido, una revolución tecnológica
puede ser entendida a modo de un “poderoso y
visible conjunto de tecnologías, productos e
industrias nuevas y dinámicas, capaces de sacudir los
cimientos de la economía y de impulsar una oleada
de desarrollo de largo plazo” (Pérez, 2005, p. 77),
induciendo procesos de transformación, los cuales
llevan inmersos una reorganización de la estructura
productiva con el propósito de adaptarla a las
exigencias actuales.
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Pereira, J. (2020). Virtualización de la educación superior: una ventana para la internacionalización en la universidad
Yacambú. Revista Tecnológica-Educativa Docentes 2.0, 9(1), 146-159. https://doi.org/10.37843/rted.v9i1.117
Virtualización de la Educación Superior:
Una Ventana para la
Internacionalización en la Universidad
Yacambú
Dentro de este marco, tiene lugar el
nacimiento de un nuevo paradigma tecno-
económico, considerado un “modelo de óptima
práctica constituido por un conjunto de principios
tecnológicos y organizativos, genéricos y ubicuos, el
cual representa la forma más efectiva de aplicar la
revolución tecnológica y usarla para modernizar y
rejuvenecer el resto de la economía” (Pérez, 2005, p.
82). En síntesis, toda revolución trae consigo
productos, a como procesos diferentes,
desplegando una gran cantidad de innovaciones de
orden técnico, organizativo, gerencial y social, este
potencial en ebullición se extiende a la economía
esparciéndose a la humanidad.
En síntesis, cabría preguntarse ¿qué
caracteriza este cambio de paradigma? El cambio de
paradigma actual nace de la revolución tecnológica,
la cual integra una revolución informática y
organizativa, causando la evolución de un “modo de
producción en masa intensivo en energía y materias
primas, a la producción flexible y adaptable,
intensiva en información y materia gris” (Pérez,
1992, p. 4). En este propósito, el elemento principal
descansa en la posibilidad de aplicar el conocimiento
y la información a fin de crear nuevo conocimiento,
en esta tarea la tecnología es el vehículo para su
redefinición.
En suma, investigadores especialistas en el
tema, Bell (2000), Drucker (1994), Toffler (1980),
sostienen que, en la sociedad postindustrial, llamada
también postcapitalista o del conocimiento, se
impone el conocimiento a modo de principio axial.
En tal sentido, la sociedad del conocimiento “hace
especialmente hincapié en la capacidad para
producir e integrar nuevos conocimientos y acceder
a la información, el conocimiento, los datos y una
vasta gama de conocimientos prácticos” (UNESCO,
2005, p. 230). Por tanto, este se convierte en el nuevo
factor de producción, la productividad del saber se
constituye en un elemento determinante en la
búsqueda de la competitividad de una organización
o país.
Desde una perspectiva general, esta nueva
sociedad promueve el desarrollo de la economía del
conocimiento, termino propuesto por la
Organización para el Desarrollo y Cooperación
Económica (OCDE), con respecto a los países que
asumen este elemento en calidad de factor
determinante en su crecimiento. Al respecto,
Powell y Snellman definen la economía del
conocimiento como la “producción y los servicios
basados en actividades intensivas en conocimiento
que contribuyen a un ritmo acelerado del progreso
técnico y científico” (citado por Guevara, 2013,
p.11), de esta manera el éxito de un país y su tejido
empresarial que lo compone dependen de su
capacidad para crear y utilizar el conocimiento
(Lundvall, 1999), despertando una variación
fundamental al desplazar el foco de atención de la
producción de bienes a la generación de ideas e
intangibles.
Si las cosas son así, queda claro que, si la
génesis de esta nueva sociedad se encuentra en el
conocimiento, lo primordial es la capacidad para
utilizar este factor agregando valor; en
consecuencia, la materia prima principal de esta
nueva economía se localiza en las personas. De esta
forma, se requieren individuos capaces de procesar
gran cantidad de información, sistematizarla y crear
conocimiento, es decir, seres humanos altamente
calificados en los ámbitos tanto académico como
profesional.
En este propósito, cabría preguntarse ¿cómo
podemos obtener personas con estas características?
La respuesta se dirige hacia la educación, por cuanto
la economía está altamente vinculada con la
sociedad del conocimiento, es la base del paradigma
tecno-económico actual, así pues, la educación tiene
la responsabilidad de proveer la fuerza de trabajo
con las competencias que demanda el entorno
laboral, debe ser “capaz de producir gente con
autonomía de pensamiento, con capacidad de
autoprogramación y de adquisición de
conocimientos el resto de su vida” (Castells, 2000,
p. 215). Se trata de un gran reto para los sistemas
educativos, especialmente en las universidades.
En resumidas cuentas, la economía del
conocimiento está modificando las demandas del
mercado laboral en todo el mundo, pues la
intensidad del cambio es tan arrolladora que los
trabajadores necesitan desarrollar nuevas
competencias en forma constante. Empero, preparar
a las personas a fin de ofrecer respuestas a estos
nuevos requerimientos, reclama un modelo de
educación diferente.
En definitiva, las mutaciones originadas por la