La Enseñanza Tecnoemocional en la Educación del Siglo XXI
Technoemotional Teaching in the Education of the XXI Century
Resumen
Hoy en día, la sociedad demanda que los docentes tengan competencias y estén
alfabetizados digitalmente para poder ejercer una práctica pedagógica que admita el
aprendizaje significativo de los estudiantes del siglo XXI. La sociedad actual ha tenido una
fuerte integración de la tecnología en todos los ámbitos de la vida, lo que ha permitido que
el hombre tenga acceso a una extensa cantidad de información desde cualquier parte del
mundo. Las generaciones del siglo XXI están bajo la influencia tecnología, lo cual implica
que los docentes de formación del siglo XX han tenido que desaprender para poder
enriquecer su práctica pedagógica apoya en tecnología. El presente estudio surgió de la
necesidad de crear aulas que apoyen las necesidades de los estudiantes, entre ello, la
motivación para aprender a aprender, como, los efectos que la tecnología tiene sobre ellos.
Fue una investigación de corte metodológico cuantitativo, el propósito de este fue revelar
la realidad social desde una perspectiva objetiva para poder así crear planes pedagógicos
para mejorar la instrucción Tecnológica-Educativa. La investigación fue consumada en la
plataforma Tecnológica-Educativa Docentes 2.0, con una población de 369 estudiantes-
docentes. Se realizó encuestas para evaluar el conocimiento y motivación de la población
objeto de estudio, igualmente, la revisión de la planificación del aula. Por ende, los
resultados revelaron que los estudiantes-docentes se sentían motivados por el uso de la
tecnología en el aula, lo cual, impulsa al fortalecimiento del docente a nivel mundial
apoyado por las Tecnologías del Aprendizaje y del Conocimiento (TAC).
Palabras clave: Tecnología, educación, TAC, enseñanza, tecnoemocional.
Abstract
Today, society demands that teachers have skills and be digitally literate to exercise a
pedagogical practice that supports meaningful learning for 21st century students. Today's
society has had a strong integration of technology in all areas of life, which has allowed
man to have access to an extensive amount of information from anywhere in the world. The
generations of the 21st century is under the influence of technology, which implies that the
training teachers of the 20th century have had to unlearn to enrich their pedagogical practice
supported by technology. The present study arose from the need to create classrooms that
support the needs of the students, among them, the motivation to learn to learn, such as the
effects that technology has on them. It was a quantitative methodological research, the
purpose of this was to explain social reality from an objective perspective to create
pedagogical plans to improve Technological-Educational instruction. The research was
completed on the Technological-Educational Docentes 2.0 platform, with a population of
369 student-teachers. Surveys were carried out to evaluate the knowledge and motivation
of the population under study, as well as the revision of classroom planning. Therefore, the
results revealed that student-teachers were motivated using technology in the classroom,
which drives the strengthening of teachers worldwide supported by Learning and
Knowledge Technologies (TAC).
Keywords: Knowledge management process, sociocultural context / reality, academic
context / reality, innovation, revitalization.
¹Grupo Docentes 2.0 C.A.
¹https://orcid.org/0000-0002-2602-5199
¹Omán
¹ruth.mujica@docentes20.com
Mujica-Sequera, R. (2020). La Enseñanza
Tecnoemocional en la Educación del Siglo
XXI. Revista Tecnológica-Educativa
Docentes 2.0, 9(2), 71-78.
https://doi.org/10.37843/rted.v9i2.147
R. Mujica-Sequera, "La Enseñanza
Tecnoemocional en la Educación del Siglo
XXI", RTED, vol. 9, n.° 2, pp.71-78, sep.
2020.
https://doi.org/10.37843/rted.v9i2.147
8/julio/2020
26/agosto/2020
25/septiembre/2020
Mujica-Sequera, R. (2020). La Enseñanza Tecnoemocional en la Educación del Siglo XXI. Revista Tecnológica-Educativa Docentes 2.0, 9(2), 71-78.
https://doi.org/10.37843/rted.v9i2.147
La Enseñanza Tecnoemocional en la Educación del
Siglo XXI.
Introducción
Hoy en día, la sociedad demanda que los
docentes tengan competencias y estén alfabetizados
digitalmente para poder ejercer una práctica
pedagógica que admita el aprendizaje significativo de
los estudiantes del siglo XXI. El autor Mujica-Sequera
(2018) sustenta en el blog Docentes 2.0 que el
alfabetismo digital “aparecido como una condición
para reducir la brecha digital”. Los educandos del
siglo XXI están inmersos en la tecnología con acceso
a una extensa cantidad de información desde cualquier
parte del mundo. En el ámbito educativo son muchos
los estudios que aseveran la integración tecnológica
porque es beneficiosa, significativa e imprescindible
para que las instituciones educativas se desempeñen
exitosamente. No obstante, muchos docentes están
resistentes al cambio porque en mucho de los casos les
ocasiona tecnoestrés, lo cual es sustentado como “la
experiencia de estrés derivado de la introducción de
las TIC en el trabajo” (Mujica-Sequera, 2020).
En el año 2013, se realizó una encuesta en la
plataforma Tecnológica-Educativa Docentes 2.0 y se
obtuvo que el 92% de los estudiantes-docentes
poseían cierto tipo de tecnología y acceso a internet en
sus hogares, pero menos de la mitad de los
encuestados no aprovechaban esa tecnología para las
asignaciones escolares. Lo que reveló que el
paradigma didáctico de la formación con tecnología
presentaba elementos que perjudicaban la motivación
de los educandos a la hora de desarrollar sus
actividades, debido a que los educadores no
incorporaban o utilizaban técnicas y metodologías
tecnológicas a nivel instruccional y motivacional en el
quehacer didáctico-pedagógico. Por lo tanto, fue
considerado que “prevenir o reducir la frustración del
estudiante es de gran importancia” (Mujica-Sequera,
2017) para la educación del siglo XXI.
Como todas las personas conocen, no todos los
individuos aprenden de la misma manera, por ello, es
importante que los docentes conozcan ¿Cuantos tipos
de aprendizaje existe? porque esto les permitirá
enriquecer su quehacer pedagógico y la didáctica
reflejará el valor intrínseco del proceso de enseñanza-
aprendizaje significativo, potenciado por el interés y
la motivación de todos los involucrados. Por ende, la
educación apoyada en tecnología, tal como lo sustenta
UNESCO (1998) “apoyada por las TIC (tecnologías,
redes de telecomunicaciones, videoconferencias, TV
digital, materiales multimedia)” (p. 56)
potencian los espacios educativos e-learning.
No obstante, para ello, se debe tener presente
que “no se puede enseñar de acuerdo con nuestro tipo
de aprendizaje. Se debe evaluar a los estudiantes antes
de programar un aula virtual” (Mujica-Sequera,
2020), en consecuencia, como, lo señala Barráez
(2020) “la consideración de cómo enseñamos y
aprendemos en las universidades está directamente
relacionada con el nivel de formación profesional de
nuestros facilitadores” (p. 42). La sociedad actual está
inmersa en los avances tecnológicos, y los docentes e
instituciones educativas deben dar cambios al
enfoque pedagógico tradicional. Se hace necesario
minimizar los efectos de la enseñanza con la
tecnología sobre las emociones de los educandos, que
germinan del miedo infantil fruto del
desconocimiento de la calidad de vida futura
(Martinez, 2018).
La tecnología está en todos los ámbitos de la
vida cotidiana, lo cual permite que el educando esté
conectado con una gran cantidad de información,
donde, si esta no es controlada, curada y procesada
produce consecuencias tal como el tecnoestrés. Por
ende, el uso adecuado de la tecnología en el aula de
clase de manera responsable tiene el beneficio de
ayudar y elevar logros académicos de los estudiantes
y las competencias digitales en los docentes.
Desarrollo
La generación de estudiantes del siglo XXI
aprende de manera diferente. En el ámbito educativo
el tema de las emociones no ha sido considerada por
muchos años, pero, con la aparición de la
Neurociencia que de acuerdo con el autor Salas
(2003), es el conjunto de ciencias cuyo sujeto de
investigación es el sistema nervioso, con particular
interés en cómo la actividad del cerebro se relaciona
con la conducta y el aprendizaje” (p. 156), se puede
reflexionar que como línea del pensamiento y acción
trae como objetivo acercar a los agentes educativos a
los conocimientos relacionados con el cerebro,
aprendizaje, pedagogía y la psicología como
necesarios para la innovación y transformación del
fortalecimiento educativo.
Por lo tanto, es necesario que los docentes
tengan presente que la construcción y reorganización
de la actividad cognoscitiva está estrechamente ligada
a las nuevas formas de experiencia social (Vygotsky,
1995), aspecto esencial de la calidad educativa. El
Mujica-Sequera, R. (2020). La Enseñanza Tecnoemocional en la Educación del Siglo XXI. Revista Tecnológica-Educativa Docentes 2.0, 9(2), 71-78.
https://doi.org/10.37843/rted.v9i2.147
La Enseñanza Tecnoemocional en la Educación del
Siglo XXI.
desafío que existe actualmente en las aulas de clases
es identificar cómo se sienten los educandos y
docentes respecto a la práctica pedagógica apoyada en
tecnología, para poder así reestructurar los currículos
con base en su formación emocional y racional. Para
lograr este objetivo se debe conocer cuáles son las
emociones que acarrea utilizar la tecnología, para que
de esa manera se facilite el control de las emociones.
Por lo antes expuesto, la presente investigación
se basó en revelar el efecto de la tecnología en las
emociones de los estudiantes, bajo un programa
realizado desde el año 2013. La tecnología es el
“conjunto de teorías y de técnicas que permiten el
aprovechamiento práctico del
conocimiento científico (Real Academia Española,
2007), por lo tanto, ha determinado la historia actual
de la llamada sociedad del conocimiento y estructuran
gran parte del tejido social; son muchos los expertos
que han estudiado su impacto óptico, cognitivo
y emocional sobre estas. La sociedad se mira a
misma con un espejo tecnológico, que representa y
entiende la realidad en la que se desarrolla a través de
pantallas que traen hasta el espectador su propia
imagen, conformando la experiencia visual de la
sociedad actual.
Para poder reflexionar sobre la influencia
emocional de la tecnología es necesario conocer qué
es una emoción. Una emoción es define como “una
experiencia corporal viva, veraz, situada y transitoria
que impregna el flujo de conciencia de una persona”
(Denzin, 2009, p. 66). Es decir, la transformación
social producto del auge de las tecnologías, generan
la necesidad de desarrollar competencias que
permitan al individuo adaptarse con éxito a los
cambios vertiginoso y a la sociedad, ya que los
humanos se interesan por aquello que los motiva.
No obstante, son muchos los motivos, aunque
algunos teóricos de la psicología apuntan como
principal causa emocional de las aulas, la existencia
de un modelo de organización escolar rígido, poco
flexible, descontextualizado de la realidad social-
económica actual y por el desface profesional de los
docentes. Por lo tanto, la tecnología exige que los
docentes desempeñen nuevas funciones” (Makrakis,
2005, p. 7) y entre ellas una formación sistemática que
profundice el cómo aprender emocionalmente.
Desde luego, es tal la rapidez de instauración de
la tecnología que se ha denominado a las personas
nacidas a partir de los años 80, cómo la generación
Net, que corresponde a los individuos nativos de las
pantallas. En 2001, ocurrió la división planteada por
el autor Prensky “los nativos digitales o aquellos que
han nacido en un mundo ya digital, y los inmigrantes
digitales personas que no han nacido en ese mundo”
(p. 2), pero ellos deben adaptarse de una forma para
aprenderlo sobre la tecnología.
Ahora bien, ante el bombardeo constante de la
tecnología se corre el riesgo de caer en una actitud de
indiferencia, llegando a una percepción fragmentada
de la realidad e infravalorando la experiencia estética
como experiencia del conocimiento. En este sentido,
se puede afirmar que no todas las personas aceptan la
tecnología, ni siquiera se plantean convertirse en
inmigrantes digitales; incluso, dependiendo de las
reacciones de los sujetos ante las Tecnologías del
Aprendizaje y del Conocimiento (TAC), donde se
hace una clasificación de cuatro categorías: Los
entusiastas, los partidarios, los modernos
primitivistas, y los laditas, que son los críticos de la
tecnología que quieren acabar con la dependencia que
actualmente tiene de ellas la humanidad.
En la actualidad, las TAC son un tema
preocupante en diversas en áreas, incluso en el ámbito
educativo, puesto que el impacto tecnológico no solo
afecta a nivel personal y/o social, sino que puede ser
un importante componente en el rendimiento laboral
y emocional. Se debe tener presente que las
emociones se utilizan para adecuar a la biósfera, son
la expresión biológica que se refleja en el cuerpo y en
la vida, tal como lo sustenta Zeballos (2020) “es
fundamental el desarrollo profesional basado en el
diagnóstico de las necesidades de formación” (p. 12).
En el año 1984, el autor Brod denomino
tecnoestrés a la enfermedad causada por la falta de
habilidad para adaptarse a las nuevas tecnologías de
manera saludable, es decir, un trastorno de tipo
adaptativo y motivado especialmente por una falta de
autoeficacia para manejarse con las nuevas
tecnologías, es decir, por una incompetencia ante las
mismas. Por ello, si se parte del sentido biológico de
la ansiedad: la supervivencia, la fatiga que parte del
sentido biológico: cansancio emocional o
agotamiento. Y el sentido biológico de la adicción
parte de la necesidad consiente e inconsciente de la
compañía para afrontar un reto. Ahora bien, es
importante señalar cuales son los efectos emocionales
de la tecnología durante la enseñanza, entre ellos
tenemos de acuerdo con Instituto Nacional de
Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) (2019):
Mujica-Sequera, R. (2020). La Enseñanza Tecnoemocional en la Educación del Siglo XXI. Revista Tecnológica-Educativa Docentes 2.0, 9(2), 71-78.
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La Enseñanza Tecnoemocional en la Educación del
Siglo XXI.
1. Tecnoansiedad: La persona percibe una
fuerte tensión psicológica, egodistónica y
malestar, ante el uso presente o posible de
algún tipo de nuevas tecnologías. Esta
tecnoansiedad, podría ser la entrada a la
tecnofobia.
2. Tecnofatiga: La persona se caracteriza
por sensaciones de cansancio y agotamiento
mental y cognitivo, debido al uso de la
tecnología, puede acompañarse también de
actitudes recelosas y creencias de ineficacia.
Un tipo específico de tecnofatiga sería el
síndrome de fatiga informativa.
3. Tecnoadicción: Que sería un tecnoestrés
específico, debido a un descontrol de los
impulsos, mediante el cual el sujeto se vería
obligado a utilizar TIC, a cualquier hora y en
cualquier lugar, por tanto, durante largos
periodos de tiempo (p. 2).
Desde la antigüedad al hombre le ha asustado
la innovación, ha sentido temor ante la tecnología, un
ejemplo sencillo de esto sería cuando los griegos no
vinculaban las proezas técnicas e instrumentales con
el progreso humano, pensaban que el uso de las
máquinas podía llevar a provocar un cataclismo. En
1998 cuando algunos autores clasificaron a los
usuarios de la tecnología, como normales, ansiosos y
fóbicos, es decir los ansiosos: serían quienes se
sienten incómodos al tener que utilizar los medios
tecnológicos, pero no reportan síntomas físicos ni
comportamientos de aversión frente a los mismos,
mientras que los fóbicos: serían quienes evitan
utilizar la tecnología porque tienen sentimientos de
irrealidad, miedo a perder el control y refieren
síntomas tales como palmas de las manos sudorosas,
palpitaciones, temblores, entre otros. Y la tecnofilia
sería el antónimo de tecnofobia, como la misma
palabra expresa, se trata del apego a la tecnología,
preexistiendo diferentes grados de tecnofilia
dependiendo de la afinidad o dependencia que la
persona tenga hacia la tecnología.
En el año 2010, los autores De la Gándara-
Martín y Álvarez definieron las cuatro adicciones
más presentes en la tecnología y son:
5. Teleadicción, teledependencia: Es el
rasgo principal es el uso excesivo o abusivo
y pasivo de la TV, con pérdida de la
capacidad de resistirse a su uso; se hace
presente el síndrome de abstinencia con
irritabilidad, nerviosismo, insomnio,
aturdimiento, cefaleas, entre otros.
1. Teleabuso: El patrón del uso exorbitante y
frecuente que causa una especie de
“intoxicación crónica” del TV.
2. Telefijación: El hábito extraño de observar
la TV, que activa la absorción absoluta de la
pantalla.
3. Telefonía móvil: Es un instrumento de
comunicación, que beneficia e indemniza
las relaciones sociales, por ello, su
potencialidad adictógena es muy alta. Las
personas exteriorizan irritabilidad,
nerviosismo, insomnio, agresividad.
4. Videojuegos: La dependencia causa
pérdida del control de los impulsos, lo que
acarrea a un uso desenfrenado, síndrome de
abstinencia y detención social (p. 12).
Por lo tanto, la tecnología, es una realidad de la
cual no podemos escapar; se han hecho
imprescindibles en la información, educación y en la
comunicación. Realmente, los inmigrantes digitales
tendrán que aprender por ensayo-error, pero a los
nativos digitales se les puede educar y debe hacerse
en el contexto que les ha tocado vivir, un mundo
digitalizado y culturalmente lleno de imágenes. Por
ende, la tarea pedagógica activa de los padres y
docentes deberá acompañarse también de una
enseñanza crítica en su crecimiento ascendente, para
desarrollar adecuadamente su relación con el mundo
cultural (digital). En este ámbito, es conveniente
asegurar una pluralidad de recursos y de capacidades
para afrontar los desafíos que pueden encontrar a lo
largo de su desarrollo cognoscitivo, social, y físico.
El propósito de este estudio fue identificar las
dificultades y problemas ocasionadas por las
emociones, entre ellos: 1) conocer los conocimientos
de los estudiantes-docentes sobre el uso de tecnología
en las aulas de clases; y 2) describir el uso general de
la tecnología en las aulas. El objetivo no fue solo
comprender la necesidad y la importancia de la
tecnología en las aulas en su relación con la
motivación y el uso, sino revelar la realidad social
desde una perspectiva objetiva, para así poder crear
un plan de estudios basado en realimentación desde la
Tecnoeducación, porque la tecnología no solo provee
gestión pedagógica; sino que, además, de manera
cíclica originan cultura informacional entre todos los
Mujica-Sequera, R. (2020). La Enseñanza Tecnoemocional en la Educación del Siglo XXI. Revista Tecnológica-Educativa Docentes 2.0, 9(2), 71-78.
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La Enseñanza Tecnoemocional en la Educación del
Siglo XXI.
involucrados del proceso de enseñanza-aprendizaje.
Los resultados del estudio lograron comunicar
a una amplia audiencia a nivel internacional los
beneficios e importancia y alineación del currículo
basado en la motivación tecnológica. Lo hallazgos
presentados fueron estudiados desde la siguiente
interrogante: ¿Los docentes empelan la tecnología
para motivar a los estudiantes-docentes a realizar las
actividades escolares?
Metodología
En la actualidad, el sistema educativo se
encuentra en una etapa de gran transformación. Está
enfrentando los desafíos de la expansión, y para su
reconstrucción todos los involucrados en el proceso
de enseñanza-aprendizaje necesitan adoptar la
tecnología y explorar los nuevos caminos para
alcanzar la meta de calidad educativa. Como todos
conocen, la educación tradicional es la que
proporciona el componente humano que es muy
necesario para el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Debido a que la personalidad y el comportamiento de
los docentes influyen directamente en la personalidad
de los estudiantes, la interacción cara a cara cumple
con lo afectivo junto con los cognitivo y psicomotor,
las habilidades sociales como cooperación,
intercambio y expresión.
Desde lo antes mencionado, podemos afirmar
que estamos en nueva era donde los estudiantes se
han educado de manera diferente. El quehacer
pedagógico debe cambiar en función de los tiempos
actuales, se debe tomar en consideración las
emociones en el aula e incluir en todos los niveles la
enseñanza tecnoemocional. Para compensar el
presente estudio se decidproteger la identidad de
los participantes, se utilizaron los datos obtenido de
la plataforma Tecnológica-Educativa Docentes 2.0
que ayuda al docente tradicional que ha quedado
desfasado con el avance de la tecnología. Este
objetivo se realizó a través de un plan de estudios
académico con énfasis en neurodidáctica.
El presente estudio fue una investigación de
corte metodológico cuantitativo, el propósito de este
fue revelar la realidad social desde una perspectiva
objetiva para poder así crear planes pedagógicos para
mejorar la instrucción Tecnológica-Educativa. Por lo
tanto, las observaciones ayudaron a responder la
pregunta de la investigación sobre si ¿Los docentes
emplean la tecnología para motivar a los estudiantes-
docentes a realizar las actividades escolares?
Se compilaron datos descriptivos de tres fuentes:
Resultados de encuestas, registros de estudiantes y
observaciones directas de las aulas. La población
objeto de estudio fue de 369 estudiantes-docentes en
el momento de investigación que de manera voluntaria
realizó una encuesta anónima. Esta encuesta de siete
(7) preguntas fue realizada durante el lapso académico
enero-julio 2016 a través de la plataforma educativa.
Los resultados se compilaron en tablas digitales.
La segunda fuente de información fueron los registros
individuales de los estudiantes. Es pertinente señalar
que en la documentación examinada e informada
representó a todos los educandos de la plataforma, no
a solo una muestra de la población. La última fuente
de datos fueron las observaciones en el aula. El aula
seleccionada fue Neurodidáctica con la intensión de
tener un aula estándar donde el docente debe
específicamente implementar adaptaciones para
apoyar y cumplir los objetivos de estudios.
Resultados
Para cumplir con el propósito de este estudio, se
tomaron decisiones para poder identificar el progreso
de la implementación de la tecnología y sus efectos en
un estudiante población de estudio, tales como la
participación y observación del investigador en un
plan de implementación de tecnología en la plataforma
virtual. Durante este tiempo, se documentó todo el
proceso de enseñanza-aprendizaje, luego se gestionó
una encuesta para medir la motivación e interés de los
estudiantes por la tecnología.
Figura 1
Edad de los encuestados.
Nota. Encuesta para medir la motivación e interés de los
estudiantes por la tecnología, elaboración propia.
Mujica-Sequera, R. (2020). La Enseñanza Tecnoemocional en la Educación del Siglo XXI. Revista Tecnológica-Educativa Docentes 2.0, 9(2), 71-78.
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La Enseñanza Tecnoemocional en la Educación del
Siglo XXI.
Se encuestaron un total de 369 estudiantes-
docentes de la plataforma Tecnológica-Educativa
Docentes 2.0, de quienes el 72% fueron de sexo
femenino y un 28% masculino. La edad de los
encuestados se estableció a partir de los siguientes
rangos: Las edades comprendidas entre 20 a 25
años (3%), 26 a 30 años (12%), 31 a 40 años (45%),
41 a 45 años, (20%) y mayores de 45 años (20%).
Figura 2
El uso de la computadora en el hogar.
Nota. Diagnóstico del encuestado para determinar si posee
herramientas tecnológicas en sus hogares, elaboración propia.
Se realizó una pregunta cerrada de o no,
sobre si el encuestado tenían una herramienta
tecnológica en sus hogares. Identificados como,
computadora portátil, computadora de escritorio,
tableta, teléfono o cualquier otro dispositivo que
podría usarse para el trabajo relacionado con la
instrucción pedagógica. De los 369 encuestados,
100% respondieron "sí".
Figura 3
Los encuestados a la pregunta sobre el uso de la
computadora para el quehacer pedagógico.
Nota. Diagnóstico sobre la frecuencia del uso de la
computadora para el quehacer pedagógico o actividades
conexas con el aula, elaboración propia.
La pregunta se realizó en opción múltiple. En
relación con a la frecuencia del uso de la computadora
para el quehacer pedagógico o actividades conexas
con el aula. Los estudiantes tenían cuatro opciones
para elegir. 166 estudiantes-docentes respondieron
que usaban su computadora para actividades en el
aula de 0 a 5 horas por semana, 74 declararon que
usaban su computadora de 6 a 10 horas, 44
estudiantes declararon 11 a 15 horas y 85 estudiantes
declararon 16 horas o más para el trabajo afín con el
aula en una computadora en casa.
Figura 4
Los encuestados a la pregunta sobre la motivación a
través de la tecnología.
Nota. Elaboración propia.
Se elaboró una interrogante de opción múltiple,
sobre qué tan motivado se siente el encuestado
cuando utiliza la tecnología en el aula. De los 169
estudiantes-docentes declararon sentirse muy
motivados, 70 declararon que solo se sentían
motivados, 80 declararon que no se sentían
motivados ni desmotivados, 40 estudiante declaró
que se sentía desmotivado, y 10 encuestados
respondieron muy desmotivados.
Figura 5
Los encuestados a la pregunta sobre el uso de la
tecnología en clase.
Nota. Diagnóstico sobre la utilización de la tecnología para el
quehacer pedagógico, elaboración propia.
Mujica-Sequera, R. (2020). La Enseñanza Tecnoemocional en la Educación del Siglo XXI. Revista Tecnológica-Educativa Docentes 2.0, 9(2), 71-78.
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La Enseñanza Tecnoemocional en la Educación del
Siglo XXI.
Conclusiones
Debido a la progresiva importancia e
incidencia del tecnoestrés en la educación actual, se
puede hacer mención del estudio del autor Hudiburg
(1996) quien realizó una investigación para indagar
sobre las causas que establecían los problemas a los
usuarios de la informática., lo cual dicho estudio
generó la escala “Computer Hassles Scale” que mide
el tecnoestrés.
Los resultados obtenidos en la presenta
investigación arrojó que las causas de la
desmotivación en los estudiantes fueron los siguientes
problemas: Técnicos, de información, de falta de
experiencia, de exigencias en cuanto al tiempo, los
cuales son factores que contribuyen al tecnoestrés.
Como medida preventiva al desarrollo de fatiga,
ansiedad y adición es necesario la alfabetización
digital de los docentes en las aulas virtuales. Los
resultados manifiestan que la integración previa de la
tecnología en que hacer pedagógico reduce los niveles
de ansiedad. A partir de lo antes expuesto, se pudo
observar una tendencia con las dimensiones del
tecnoestrés entre las edades comprendidas de 31-40
años, esto podría corresponder a que son sus primeras
prácticas en la docencia.
La tecnología, ha determinado la historia actual
de la llamada sociedad del conocimiento y estructuran
gran parte del tejido social; son muchos los expertos
que han estudiado su impacto óptico, cognitivo
y emocional. La sociedad se mira a misma con un
espejo tecnológico, que representa y entiende la
realidad en la que se desarrolla a través de pantallas
que traen hasta el espectador su propia imagen,
conformando la experiencia visual de la sociedad
actual. La tecnología está en todos los ámbitos de la
vida cotidiana, lo cual permite que el educando esté
conectado con una gran cantidad de información. El
uso adecuado de la tecnología en el aula ayuda a
elevar los logros académicos de los estudiantes y las
competencias digitales en los docentes, pero muchas
instituciones educativas y docentes no han
internalizado que ha llegado la educación digital para
quedarse, un ejemplo palpable en tiempo de
pandemia.
El cambio del paradigma tradicional ya está
presente, y se sucedió bruscamente en un tiempo de
pandemia, la implementación de la tecnología en la
educación es imprescindible para asegurar que las
instituciones educativas permanezcan y los
quehaceres pedagógicos sustenten los aprendizajes
significativos, ya que es el apoyo de las futuras
carreras del mundo globalizado.
La ansiedad en tiempo de pandemia ha
originado pensamientos de intranquilidad o miedo al
futuro. Pero, el ser humano tiene mucha capacidad de
resiliencia, seguro que usted encontrará la forma de
salir de esta ansiedad. Lo trascendental es fijar la
meta en la superación para no permanecer sumergido
en el fracaso o en la queja, porque la ansiedad
acrecentará. En el momento actual, se suman las
tendencias mundiales del comportamiento social con
intervención directa de la tecnología, lo cual, produjo
una nueva visión de entender los ciclos comunes de
la nueva sociedad, donde el ámbito de la salud,
político, económico, institucional, como, además, el
educativo a nivel mundial, se masificaron en este
tiempo de pandemia para encontrar una nueva
manera de describir el mundo: la globalización
(Mann, 2004).
En síntesis, el reto es fortalecer al docente a
nivel mundial. Intentando de que el conocimiento se
correlacione con el presente avance tecnológico y la
globalización, para poder así minimizar los errores
de enseñanza, calidad, asimismo, aumentar
exposición de estudiantes proceso de enseñanza-
aprendizaje apoyado por las Tecnologías del
Aprendizaje y del Conocimiento (TAC). La
enseñanza apoyada por las TAC proporciona nuevas
dimensiones del proceso de enseñanza-aprendizaje, y
como sustenta Mujica-Sequera (2020) en el blog
Docentes 2.0 “presenta a los estudiantes un amplio
conjunto de conocimientos e innumerables
oportunidades para aprender, desaprender y volver a
aprender”. Hoy en día, se pueden observar en las
aulas de clases estudiantes desmotivados, es hora de
gran reto educar desde la tecnoemoción.
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