Introducción
La evolución de la educación superior ha
transformado la docencia, exigiendo a los
profesores de la modalidad virtual actualizar sus
competencias transversales. Con la evolución de
la educación, la modalidad virtual surge como
una alternativa, la cual trae consigo nuevas
exigencias para los docentes, quienes se ven
obligados a actualizar no solo sus competencias
pedagógicas sino también las tecnológicas,
sistémicas e interpersonales a fin de adaptarse a
los nuevos retos emergentes. Es preciso señalar
que la educación virtual es el nombre
convencional mediante el cual se define la
educación integrando el uso de las Tecnologías
de la Información y la Comunicación (TIC) en el
proceso de enseñanza-aprendizaje en el ámbito
universitario (Karimi & Khawaja, 2025).
Según De Souza (2020), la educación con
tecnologías no es una panacea, sino una
herramienta destinada a mejorar el proceso
educativo, y solo puede ser efectiva si se aplica
adecuadamente y como una extensión del
proceso de aprendizaje humano, destacando la
necesidad de fomentar la reflexión en la
implementación de las tecnologías educativas,
asegurando su uso se ajuste a las necesidades
pedagógicas y no sea simplemente una solución
superficial. En este marco, las competencias
docentes son un componente fundamental dentro
del sistema educativo con miras a impulsar la
transformación educativa. Estas permiten la
adaptación a nuevas metodologías, tecnologías y
enfoques pedagógicos, elementos esenciales para
ofrecer una educación pertinente y de calidad
acorde con nuestro tiempo.
Tal como lo señala Cañete-Estigarribia
(2021) sostiene que la sociedad actual exige a los
docentes adoptar estrategias diversas para lograr
una preparación integral. Ello refuerza la
necesidad de fortalecer el desarrollo profesional
docente en entornos digitales, en consonancia
con el Proyecto Tuning, que identifica cinco
componentes esenciales del currículo:
competencias generales, profesionales, ECTS,
evaluación y mejora educativa (Jia et al., 2024).
Asimismo, el Partnership for 21st Century
Learning (2019) agrupa las competencias en
habilidades de aprendizaje e innovación,
tecnológicas y para la vida. En este marco, las
competencias transversales: comunicación,
trabajo en equipo, gestión del tiempo y
resolución de conflictos, son indispensables para
un desempeño eficaz (García-Valcárcel &
Tejedor, 2015). Sin embargo, aún se evidencian
carencias en el uso de plataformas digitales y
estrategias de evaluación. Esta necesidad se
intensificó con la pandemia, que destacó la
urgencia de fortalecer las competencias docentes,
especialmente las digitales (Dervenis et al.,
2022).
En este contexto, el objetivo de la
investigación es caracterizar la percepción de
estas competencias en docentes de la
Universidad Abierta y a Distancia, una de las
instituciones líderes en educación a distancia en
América Latina. De ello, se genera la siguiente
pregunta de investigación: ¿Cuál es la percepción
de los docentes sobre sus competencias
transversales en la educación a distancia virtual
en la Universidad Nacional Abierta y a Distancia
de Colombia?
Metodología
Con el fin de responder al objetivo
planteado, esta investigación se enmarcó en el
paradigma positivista, el cual parte de una
realidad objetiva que puede conocerse mediante
la observación y la medición rigurosa. Se aplicó
una metodología cuantitativa y sistemática para
alcanzar conocimientos válidos y confiables,
caracterizada por la recolección y el análisis de
datos numéricos (Hernández-Sampieri et al.,
2014). El diseño de la investigación fue de tipo
descriptivo y de corte transversal. Esto significa
que el estudio se centró en describir las
percepciones de los docentes sobre sus
competencias transversales en un momento
específico, sin manipular las variables.
La población estuvo conformada por los
1956 participantes del programa de formación
docente implementado por la universidad
durante el primer semestre de 2023. Según
Hernández et al. (2014), la población es el
conjunto total de casos sobre el cual se desea
generalizar los resultados. La muestra de análisis
final estuvo constituida por los 1187
cuestionarios diligenciados por los docentes.
Aunque no fue una muestra probabilística, se
consideró representativa para los fines de la