El Arte de Decidir, Cómo Equilibrar la Razón con la Emoción,
¿Quién nos Ensa?
The Art of Deciding, How to Balance Reason with Emotion,
Who Teaches us?
Darío Treco
1
, Jonatan Maximiliano Gigliotti
2
y Juan José Gigliotti
3
1
Universidad Argentina / ENAP
2
Droguería NOR
3
Hospital de alta complejidad
Alejandro Gutiérrez.
Argentina
1
dariotreco@gmail.com,
2
jonatan.gigliotti@gmail.com
3
jjgiglio@intramed.net
1
https://orcid.org/0000-0002-6438-1135
2
https://orcid.org/0000-0002-2743-8681
Gigliotti, J. J., Gigliotti, J. M., &
Treco, D. (2020). El arte de decidir,
cómo equilibrar la razón con la
emoción, ¿quién nos enseña?
Revista Tecnológica-Educativa
Docentes 2.0, 9(1), 34-36.
https://doi.org/10.37843/rted.v9i1.8
8
J. J. Gigliotti, J. M. Gigliotti, & D.
Treco (2020), “El arte de decidir,
cómo equilibrar la razón con la
emoción, ¿quién nos enseña?”,
RTED, vol. 9, n.º 1, pp. 34-36, abr.
2020.
Resumen
Desde que nacemos, toda nuestra vida está signada por el tipo y calidad de
decisiones que tomamos. Esto determina cual va a ser nuestra “performance
en los logros o fracasos obtenidos. Desde hace ya casi 40 años, con el
desarrollo de tecnológico, las neurociencias han aportado (y siguen)
numerosos trabajos de investigación, en los cuales se demuestra que una
“emoción” supera a la “razón” a cuando se trata de tomar una “decisión”, ya
sea simple o compleja. La pregunta y el objetivo de este trabajo es: ¿quién nos
enseña a tomar decisiones? ¿es algo innato o se puede aprender? Si se puede
aprender, ¿quién se adjudica semejante responsabilidad? Hoy sabemos que
lamentablemente el sistema educativo latinoamericano, sumado a que los
padres no están capacitados, o no sienten la necesidad de enseñar cómo
manejar las “emociones”, los niños crecerán en una sociedad la cual es y será
sumamente competitiva, en la cual tendrán que tomar decisiones que afecten
su presente y su futuro.
Palabras clave: Neurociencia, educación, decisiones, emociones.
Abstract
Since we were born, our whole life is marked by the type and quality of the
decisions we make. This determines what our "performance" will be in the
achievements and failures obtained. For almost 40 years, with the
development of technology, neurosciences have contributed (and continue)
several research papers, in which it is shown that "emotion" exceeds "reason"
when making a " decision”, whether it is simple or complex. The question and
objective of this work is: who teaches us to make decisions? Is it something
innate or can it be learned? If you can learn, who is awarded for such
responsibility? Today we know that, unfortunately, the Latin American
education system and parents are not trained, or do not have the need to teach
how to handle "emotions", with those children who will grow up in a highly
competitive society, so they have to make decisions that affect your present
and your future.
Keywords: Neuroscience, education, decisions, emotions.
16 de febrero de 2020
5 de marzo de 2020
10 de abril de 2020
https://doi.org/10.37843/rted.v9i1.88
Gigliotti, J. J., Gigliotti, J. M., & Treco, D. (2020). El arte de decidir, cómo equilibrar la razón con la emoción, ¿quién nos
enseña? Revista Tecnológica-Educativa Docentes 2.0, 9(1), 34-36. https://doi.org/10.37843/rted.v9i1.88
El Arte de Decidir, Cómo Equilibrar la
Razón con la Emoción, ¿Quién nos
Enseña?
Introducción
A lo largo de nuestra vida tomamos consciente
o inconscientemente “decisiones” y las mismas
influyen en la forma con la cual nos relacionamos
con el mundo. Decidimos todo el tiempo, desde que
ropa nos ponemos, hasta las decisiones s
importantes que probablemente cambiarían nuestras
vidas, como la elección de irnos a vivir a otro país,
casarnos o cambiar de trabajo.
Es conveniente, para ellos, ver cómo es que
llevamos a cabo dichas decisiones. ¿Qué es lo que
entra en juego? ¿Cuánto juega lo instintivo, cuánto
lo intuitivo? ¿Lo emocional, lo racional y lo
espiritual también influye? (Starobinsky, 2017).
Desarrollo
El aporte de las Neurociencias
Las neurociencias (junto con otras disciplinas
afines) han demostrado que las decisiones sencillas
podemos tomarlas casi en “piloto automático”, pero
prácticamente todas y cada una de las decisiones que
tomamos lo hacemos teniendo como base algún tipo
de “emoción”. Y es que el Sistema Límbico,
encargado de la misma, es el que define qué tipo y
cuál es la calidad de la decisión que tomamos
(Kahneman, 2017).
Además, sabemos, que la gente, nuestra
sociedad y nuestras culturas, nos evalúan
permanentemente por los resultados que obtuvimos
al tomar distintas decisiones, es decir, nuestra
performance. Y este logro (o no) se debe a los
“comportamientos” que desarrollamos en nuestra
vida, ya sea nuestra vida social o nuestra vida
laboral.
Dichos comportamientos están definidos por
nuestras emociones y no por la razón (cerebro
racional), como se creía hasta hace no más de 40
años que, gracias a la tecnología utilizada en los
laboratorios de neurociencias, se ha demostrado que
la “razón” solo justifica la decisión que se ha
tomado desde un punto de vista emocional.
Esto significa que “conocer nuestras propias
emociones” y “regularlas” habla de nuestra
“inteligencia emocional”, la cual es fundamental
para que a lo largo de los años tomemos decisiones
más acertadas (aunque nos equivoquemos), con el
fin de llegar a concretar nuestros logros en la vida,
ya sea un conseguir un trabajo, cambiar de lugar de
residencia, estudiar un nuevo idioma, entre otras
(Lee, 2019).
El sistema educativo
Lamentablemente el sistema educativo actual
no enseña absolutamente “nada” en lo relativo al
trabajo emocional con los alumnos.
Esta carencia sobre el trabajo emocional en
los colegios se hace muy evidente a partir del primer
grado y sobre todo en alumnos de los países
Latinoamericanos.
Desde hace unos años, muchas cátedras (en su
mayoría europeas), han incluido en su currículo la
materia “neuroeducación”, con la finalidad de
atender esa demanda, que los adultos conocemos,
pero que los niños ignoran.
Enseñarles a conocer y regular sus emociones,
tendría como resultado, a través de los años, una
mejor performance en su vida (Mora, 2017).
Lamentablemente, las poticas
gubernamentales, sobre todo en Latinoamérica,
debido a sus bajos presupuestos dedicados a la
educación en las escuelas de todos los niveles,
hacen que “formemos ciudadanos” acorde a lo que
los políticos desean, es decir, personas dóciles que
no cuestionen nada, ni tengan un espíritu crítico
sobre las cosas que nos rodean.
Conclusiones
La neurociencia sabe que al cerebro “le gustan
solamente dos cosas; Sobrevivir y Tener razón”. No
le gustan los cambios, porque eso le insume energía.
Tenemos que lograr inculcar a los padres, docentes
y a toda la gente involucrada en la “educación”, que
los cambios cerebrales (influyendo
fundamentalmente en las emociones y la conducta)
son semillas extraordinariamente valiosas para
mejorar el rendimiento ético y social de las
personas.
Este cambio debería comenzar en las casas de
cada familia, para luego expandirse a las escuelas,
de todo tipo de nivel educacional.
Solo de esa manera, se podrá cambiar un
sistema prusiano de educación que lleva 200 años
de historia, y adaptarlo a las épocas actuales con el
Gigliotti, J. J., Gigliotti, J. M., & Treco, D. (2020). El arte de decidir, cómo equilibrar la razón con la emoción, ¿quién nos
enseña? Revista Tecnológica-Educativa Docentes 2.0, 9(1), 34-36. https://doi.org/10.37843/rted.v9i1.88
El Arte de Decidir, Cómo Equilibrar la
Razón con la Emoción, ¿Quién nos
Enseña?
debido apoyo de la tecnología.
Referencias
Lee, I. (2019). El poder del cerebro. El Grano de Mostaza Ediciones.
Mora, F. (2017). Neuroeducación, solo se puede aprender aquello que se
ama. Alianza Editorial.
Kahneman, D. (2017). Pensar rápido, pensar despacio. Editorial: Penguin
Random House
Starobinsky, E. (2017). El Arte de Decidir, cómo equilibrar la intuición, la
razón y las emociones. Editorial: Penguin Random House.